TAQUITAQUITAQUITAQUITÁ
Les voy a presentar una música grabada a la que le
he puesto un nombre especial: Taquitaquitaquitaquitá 
Alumnos (A): se llama así porque es divertida…;
porque parece que fuera un carpintero
que usa el martillo; no porque comienza con Taquitaquitaquitaquitá.
Maestro (M): tiene razón Aloia, el ritmo que
repite varias veces parece decir Taquitaquitaquitaquitá. Es un ritmo muy
difícil, con muchos golpes seguidos y que necesita mover las manos muy rápido
para poder tocarlo, Probemos alternar las manos golpeando el suelo para ver si
nos sale…. Muy bien Federico ¡¡¡También Guadalupe!!! Hay varios niños que lo
hacen muy bien. ¿Cuál instrumento
les parece que puede servir para hacer este ritmo?
(A): El platillo. (M): Mmmm a ver, prueba………. Es imposible mover los platos tan
rápidamente… (A): ¡Las maracas! (M): Mmmm a ver, prueba… Las maracas
llenan el espacio de tiempo pero no pueden marcar todos los golpes… Les
propongo usar dos palillos contra el suelo, uno para cada mano. (A): Prueban………… (M):
Si…
Si. Algunos de vosotros lo habéis hecho muy bien…
Como vamos a
tocar otros instrumentos elijan los palillos los niños que creen que les sale
muy bien….
(M): Volvamos a escuchar.
Ahora necesito que presten atención para descubrir lo que hace la melodía en varios
momentos (Compases
4,8,12,16,24 ). Parece que dijera…. TERMINÓ. Les propongo que
cuando escuchen “TERMINÓ” lo palmeen.
(M): Estoy muy contenta. Se han dado cuenta del punto
en que el ritmo de la melodía parece
decir TERMINÓ…
Ahora les
propongo que cuenten cuántas veces aparece el ritmo TERMINÓ… Para que todos
entendamos cómo están contando, cada vez que aparezca mostramos un dedo de la
mano (5 veces)
(A): Cuentan mostrando
cada vez
un dedo
distinto…………
(M): ¿Cual instrumento les parece que podría hacerlo
mejor?
(A): Las tapitas… (M):
Mmmm me parece que no dan sensación de final. ¿Cuál otro podría ser?
(A): Los platillos… (M): Sí, me gusta…. Pero el golpe final solamente. Podemos poner
dos instrumentos que toquen a la vez pero que cierren con el platillo… (A): Los tambores…
(M): ¡¡¡SI!!! Me
parecen muy bien los tambores, también el bongoe me gusta mucho. Tendría que
hacer dos golpes en un parche y el último, junto con los platillos en el otro
parche…. Probemos. Yo digo TERMINÓ y vosotros lo hacéis…. (Ensayan).
Nos falta
resolver un ritmo que parece decir CA
MI NAN DO, CA MI NAN DO. Escuchemos para advertir cuándo la
melodía parece hacer un ritmo que dice CA MI
NAN DO, CA MI NAN DO. Les
propongo que cada vez que aparezca el CA MI
NAN DO, CA MI NAN DO, hagan
que dos dedos caminen por el aire como
si fuesen nuestros pies.( Compases
2-3; 6-7; 10-11; 14-15; 18-19; 22-23)
(A): Prueban….
(M) ¿Cual instrumento les parece que
podría hacerlo muy bien?
(A) ¡Las maracas! (M)
A Paz le gustan mucho las maracas, las vamos a poner en el CA MI NAN DO, CA MI
NAN DO haciendo que giren en el aire, así obtendrán un ritmo que rellena
muy bien esta parte. Pero además
necesitamos que algún instrumento haga el ritmo del caminar…. (A) ¡Las tapitas! (M) Si me gustan las tapitas…. No es fácil terminar justo.
Quienes toquen con tapitas van a tener que prestar atención al cierre.
Probemos…. Yo digo CA MI NAN DO, CA MI
NAN DO y las tapitas más las maracas
lo hacen conmigo. Probemos…. Ahora sí sale muy bien Lo vamos a hacer
con la grabación.
(A) Prueban….
(M) Ha llegado el momento
maravilloso de tocar todos juntos toda la obra musical… Yo los ayudaré,
dirigiendo como un director de orquesta.
¡hay que
llevarlo muy de a poco de lo débil a lo fuerte….!
(M) Cuando volvamos a encontrarnos lo haremos cambiando lo que
hace cada niño: quienes tocaron palillos podrán tocar tapitas u otro
instrumento. Cada uno de vosotros podrá elegir
lo que quiera tocar….
y se
despiden con la música sonando en la mente………
Consideraciones metodológicas
En el ejemplo precedente se ponen en juego diversas
maneras de operar con el pensamiento; los niños al asociar un ritmo verbal a
una sucesión melódica con sus acentuaciones, realizan un ejercicio de traducción, esto es pasan de una forma
de lenguaje (verbal) a otro (sonoro).
El pensar acerca de las características de la melodía
y elegir la mejor opción entre las fuentes sonoras disponibles es una forma de
anticipar con la mente “cómo sonarán” los materiales seleccionados en el
fragmento o motivo melódico al que hay que aplicarlos.
La opción de decidir si la ejecución realizada es
ajustada o si otro compañero lo ha hecho mejor, es un aprendizaje de la vida en
grupos: no se trata de ser los mejores.
Aceptar nuestras reales condiciones de desempeño es una forma de aprender a
vivir en sociedad.
En la experiencia se utilizan rótulos específicos: nombre de los instrumentos, ritmo, melodía, música grabada, comienzo,
cierre, obra musical, director de orquesta, débil, fuerte, crescendo. En tal
sentido llamar las cosas por su nombre se aprende como en la vida diaria: al
hacerlas se nombran.
Marcar con los dedos en el aire resolviendo cómo dar
ocho pasos, muestra la ayuda que puede significar pasar por el cuerpo la
comprensión de un hecho musical, esto es, tornarlo concreto correspondiendo cada acción con una altura de
la melodía.
Formarán parte de las observaciones del maestro el grado de
exactitud de las acciones, el estado de alerta individual, el grado de
habilidad/inhabilidad para ejecutar las fuentes sonoras, la congruencia entre
las acciones de la ejecución y la música de la grabación.
En estos niveles de edad es frecuente que muchos niños
en su proceso de desarrollo rítmico se encuentren aún en la fase fluctuante aunque se ha incrementado el grupo de
niños que ejecutan sincrónicamente (fase precisa). Para los niños que aún no se encuentran
en la etapa precisa, seleccionar las fuentes sonoras adecuadas (maracas,
manojos, etc)
El juego probablemente no exceda los diez minutos.
En cuanto a la selección del estímulo pueden resultar apropiados otros fragmentos
musicales escritos para niños. En general son microformas claras en términos
formales, métricos y tonales: música para films –Laurel & Hardy; The Pink Panther-, obras musicales compuestas
para niños –For children (Bartók), Escenas infantiles, Álbum para la juventud
(Schumann), Album
de Piezas Fáciles para Niños, Regalos Musicales,
Mecanismo para Cajitas de Música (Kabalevsky)-, entre otras.
Actividades posteriores podrán demandar que los niños sean
quienes
ü
adjudiquen sílabas o palabras a
ritmos característicos de la obra;
ü
elijan por ellos mismos los ritmos
a realizar: pueden rellenar silencios, contraponer un ritmo diferente al ritmo
de la melodía, percutir alguno de los niveles de pulso, entre otras posibilidades.
Experiencias de interpretación musical como las propuestas
son factibles de realización muy pulida si se practican asiduamente, en una
situación de aprendizaje abierta tanto a las sugerencias infantiles, como a
esbozos de propuestas, a miradas cómplices y a búsquedas de resultados
musicalmente interesantes. Un hábito frecuente en los maestros de niños
pequeños es elogiar de igual manera todas las realizaciones infantiles,
independientemente de los resultados obtenidos. En tal sentido, es preferible
utilizar comentarios tales como: puede salir mejor si intentamos… habría que
prestar más atención a… observen lo bien que resuelven su parte (por ejemplo, las
tapitas), etc. Los niños son muy exigentes; no sirve en el proceso de
aprendizaje emitir juicios que no responden a la realidad, como tampoco señalar
al niño que no logra realizar eficazmente la actividad. En ciertos casos se
trata de niños que se encuentran en una fase anterior en el proceso de
desarrollo rítmico; esto es, la tarea puede demandarle una realización
sincrónica con el estímulo y el niño no estar aún en el momento madurativo para
hacerlo. Ayuda mucho más en el sentido del progreso ubicarlo en una realización
en la que tenga que llenar el lapso con sonido continuo, como por ejemplo una
maraca o una sonajera (ajuste global) en lugar de hacerlo con sonidos
discretos como los producidos por
palillos, toc-toc o tambor (ajuste puntual).

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